Fiorella Casalino

Fue cuando estudiaba Psicología que me di cuenta de que primero necesitaba sanar muchas cosas en mi para poder ayudar a los demás. Es en ese momento que el Yoga llegó a mi vida. Tomé mi primera clase sin mucha expectativa, sin pensar que el Yoga pudiera cambiar tanto la vida de alguien. Con el paso del tiempo empecé a notar cambios en mí y mi perspectiva ante la vida cambió, pues aprendí a sobrellevar las situaciones de estrés y a no dejarme llevar por emociones negativas. Mi fuerza de voluntad y el Yoga se complementaron a la perfección. A raíz de eso, decidí convertirme en instructora, certificándome con Fred Busch en Power Yoga y con Christine McArdle en Yoga para Niños.

Hoy me dedico a tiempo completo a ser Instructora de esta disciplina física y mental y considero una bendición que el Yoga me permita poder llegar a tanta gente. Me veo reflejada en cada alumno, y me inspira poder enseñarles cómo sobrellevar los momentos de estrés y problemas que se presenten a lo largo de su vida.